Volver al feed
GeneralEL PAÍS: el periódico globalEL PAÍS

No es ninguna broma

No es ninguna broma

En resumen

La oleada de alertas de bomba , que desde principios de semana han obligado a desviar al menos medio centenar de vuelos por toda la Unión Europea, muestra la vulnerabilidad de servicios esenciales en una era de amenazas difusas. No se trata en este caso de un complejo ataque informático, sino de algo tan sencillo como

Fuente primaria
— Leer artículo original
Publicado
Tema
General

La oleada de alertas de bomba , que desde principios de semana han obligado a desviar al menos medio centenar de vuelos por toda la Unión Europea, muestra la vulnerabilidad de servicios esenciales en una era de amenazas difusas.

No se trata en este caso de un complejo ataque informático, sino de algo tan sencillo como mandar un correo electrónico advirtiendo de la presencia de explosivos en un determinado avión.

Suficiente para errar por el lado de la prudencia, hacer aterrizar los aviones y, por tanto, alterar el tráfico aéreo y los planes de cientos de personas por cada avión .

Hasta ahora, ninguna autoridad se ha atrevido a lanzar una hipótesis sobre quién puede estar detrás de estos incidentes. Las posibilidades que sugiere algo así van desde gamberros o imitadores hasta opciones mucho más dramáticas.

El nivel de coordinación entre los que lanzan las falsas alertas hace pensar en que algún tipo de agente estatal pueda estar detrás. Seguir leyendo

Este resumen proviene de EL PAÍS: el periódico global. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias