Volver al feed
GeneralEL PAÍS: el periódico globalAntonio Muñoz Molina

En un campo de almendros

En un campo de almendros

En resumen

Un niño tiene desde muy pronto una percepción plástica del mundo, pero se tarda más en adquirir una plena conciencia estética: la sensación de estar contemplando algo que en sí mismo es bello y memorable, con independencia de cualquier utilidad o significado ulterior. Se abren de pronto los ojos y se ve plenamente lo q

Fuente primaria
— Leer artículo original
Publicado
Tema
General

Un niño tiene desde muy pronto una percepción plástica del mundo, pero se tarda más en adquirir una plena conciencia estética: la sensación de estar contemplando algo que en sí mismo es bello y memorable, con independencia de cualquier utilidad o significado ulterior.

Se abren de pronto los ojos y se ve plenamente lo que hay delante de ellos, en toda su complejidad y su riqueza, o en una sencillez que hasta entonces no se supo apreciar.

La idea zen de la iluminación repentina, el satori , no alude a una visión mística o cegadora, sino a la simple constatación de lo que existe en un momento dado: sin niebla, sin ideas preconcebidas, sin la fatigosa intromisión de borboteos mentales y fantasías egocéntricas que suele calificarse de vida interior.

El haiku, la fotografía, el boceto, son el ejemplo y el fruto de esa instantaneidad. Seguir leyendo

Este resumen proviene de EL PAÍS: el periódico global. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias