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GeneralEL PAÍS: el periódico globalJesús García Bueno

Una agencia lleva al banquillo por coacciones a un activista que destapó el racismo inmobiliario

Una agencia lleva al banquillo por coacciones a un activista que destapó el racismo inmobiliario

En resumen

Hamid Hmata, un hombre de 50 años y origen marroquí, está sufriendo las consecuencias de haberse convertido en activista contra el racismo inmobiliario tras haberlo sufrido en sus carnes. Una agencia de Mataró (Barcelona) le ha llevado a juicio por un delito leve de coacciones (del que fue inicialmente absuelto) al hab

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Hamid Hmata, un hombre de 50 años y origen marroquí, está sufriendo las consecuencias de haberse convertido en activista contra el racismo inmobiliario tras haberlo sufrido en sus carnes.

Una agencia de Mataró (Barcelona) le ha llevado a juicio por un delito leve de coacciones (del que fue inicialmente absuelto) al haber solicitado una compensación económica para no interponer una denuncia por el trato discriminatorio que, supuestamente, recibió en esa agencia. “Al final resulta que yo soy el malo de la película.

La víctima se convierte en verdugo. En fin.

Afronto esto con mucha calma, sé que se va a hacer justicia”, explica, en conversación telefónica, Hmata. “Su caso es un ejemplo de lo que pasa si te atreves a exponer públicamente el racismo inmobiliario, has de hacer frente a represalias y lawfare , y encontrarte frente a tribunales que te criminalizan y te revictimizan”, añade su abogado, Miguel Ruiz.

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