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CulturaEL PAÍS: el periódico globalRaquel Peláez

Todas las tumbas que se han abierto

Todas las tumbas que se han abierto

En resumen

La moqueta de la Fundación Juan March es mullida como el suelo de un parque infantil y al pisarla uno se siente caminando sobre la luna. Fuera aún flota la sensación de que cualquier cosa terrible podría volver a ocurrir, pero en el interior de este búnker de la cultura, cuyas paredes forradas de riquísimos mármoles fu

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Tema
Cultura

La moqueta de la Fundación Juan March es mullida como el suelo de un parque infantil y al pisarla uno se siente caminando sobre la luna.

Fuera aún flota la sensación de que cualquier cosa terrible podría volver a ocurrir, pero en el interior de este búnker de la cultura, cuyas paredes forradas de riquísimos mármoles fueron pagadas por la misma fortuna que financió el golpe de Estado franquista, nada puede explotar ni chocar.

Los cristales tintados son tan gruesos que no ha habido que protegerlos contra los vándalos de Blocus.

Una bellísima exposición titulada La Transición estética ilustra a los visitantes en día festivo sobre los años optimistas en los que, entre tricornios y biquinis, huelgas y recitales, se abrió paso la Democracia que ahora tiembla.

Ahí están loando sus bondades los mismos que en su momento la sabotearon.

Todos los mensajes, políticos o artísticos, pragmáticos y cotidianos, son trágicamente familiares y actuales: desde los estudiantes en pie de guerra por la dificultad para acceder a los estudios superiores hasta un verso de Gil de Biedma, ese poeta aristócrata pero bohemio, que dijo: “Media España ocupaba España entera”.

Hay fotos de esas barriadas terribles q

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Referencias