Volver al feed
RonaldoLA NACIONTeresa Arijón

Salvador de Bahía: calles coloniales, playas increíbles y el legado africano

Salvador de Bahía: calles coloniales, playas increíbles y el legado africano

En resumen

Ronaldo, nuestro guía, pasa a buscarnos por Catharina Paraguaçu, encantador hotel en el antiguo Palacete dos Gonzaga donde disfrutamos de un abundante desayuno bahiano: tapiocas, budín de banana, zumo de cajá y umbu, café de Piatã . Rumbo al primer destino, nos desviamos para conocer a las “Gordinhas de Ondina”, grupo

Fuente primaria
— Leer artículo original
Publicado
Tema
Ronaldo

Ronaldo, nuestro guía, pasa a buscarnos por Catharina Paraguaçu, encantador hotel en el antiguo Palacete dos Gonzaga donde disfrutamos de un abundante desayuno bahiano: tapiocas, budín de banana, zumo de cajá y umbu, café de Piatã .

Rumbo al primer destino, nos desviamos para conocer a las “Gordinhas de Ondina”, grupo escultórico de Eliana Kértész que representa las tres matrices étnicas de Brasil.

Cuando llegamos a la Praça Castro Alves, Ronaldo extiende el brazo a la distancia y anuncia: “Muy cerca de aquí comenzó todo, cuando Tomé de Sousa fundó la ciudad-fortaleza en 1549”.

Ante nuestros ojos, la inmensa Bahía de Todos los Santos; a nuestras espaldas la rua Chile, primera calle que se trazó en el país y que nos llevará al Centro Histórico. “Salvador nació cercada de muros por temor a los tupinambás, que al principio se resistieron.

Pero... con los colonizadores llegaron los jesuitas a catequizarlos y la imposición del trabajo”.

Dicen los historiadores que los indígenas ayudaron a levantar la ciudad, proveyeron de alimento a los portugueses y compartieron con ellos sus saberes, pero eso no redundó en su favor: de 40.000 que eran en 1563, solo quedaban 3500 dos décadas más tarde.

Este resumen proviene de LA NACION. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias