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TrumpEL PAÍS: el periódico globalJuan Gabriel Vásquez

Marco Rubio no está leyendo a Conrad

Marco Rubio no está leyendo a Conrad

En resumen

Parece que estuvo en Atenas el señor Marco Rubio, secretario de Estado del Gobierno más despreciable de Occidente, e hizo lo que tantas veces antes lo hemos visto hacer: el ridículo. Parece que estaba a tiro de piedra del Partenón y de la Acrópolis cuando soltó un discurso, megalómano y anacrónico a partes iguales, par

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Trump

Parece que estuvo en Atenas el señor Marco Rubio, secretario de Estado del Gobierno más despreciable de Occidente, e hizo lo que tantas veces antes lo hemos visto hacer: el ridículo.

Parece que estaba a tiro de piedra del Partenón y de la Acrópolis cuando soltó un discurso, megalómano y anacrónico a partes iguales, para decirles a las naciones occidentales que es tiempo de recuperar la grandeza perdida: “El rumbo que tomemos determinará si Occidente mantiene su posición de liderazgo en el mundo o se resigna a un futuro de atrofia, servidumbre y declive.

O decidimos actuar ahora, o perderemos”. Parece que entonces se refirió a los antiguos griegos, hombres que sabían “que no hay nada egoísta ni equivocado en ser leales a su nación, o en luchar para defender sus intereses por encima de todo…

Creían –con firmeza– en el ideal del ‘gran hombre’: el individuo excepcional que alcanza la inmortalidad mediante sus propias acciones”.

La mera sospecha de que Rubio haya estado pensando en Donald Trump –el “gran hombre” que lo humillaba llamándolo “pequeño Marco” – me llena de escalofríos. Seguir leyendo

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Referencias

La era de la crueldad
TrumpEL PAÍS: el periódico global

La era de la crueldad

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que la burla del débil, la ofensa al enfermo o la humillación del desvalido quedaban excluidas del lenguaje democrático y el único espacio…

EL PAÍS