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GeneralEL PAÍS: el periódico globalNuria Labari

Mamá, soy rebelde: cómprame una virgen

Mamá, soy rebelde: cómprame una virgen

En resumen

Llevar una virgen colgada del cuello es de ser moderna y de ser joven. El catholic-core , la estética de lo sagrado, está de moda y es la razón por la que las adolescentes se adornan la pechera con vírgenes, rosarios e imágenes de santos. Una feminidad que a las mayores nos parece antigua pero que se ha vuelto rebelde.

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Llevar una virgen colgada del cuello es de ser moderna y de ser joven. El catholic-core , la estética de lo sagrado, está de moda y es la razón por la que las adolescentes se adornan la pechera con vírgenes, rosarios e imágenes de santos.

Una feminidad que a las mayores nos parece antigua pero que se ha vuelto rebelde. ¿Y de dónde sacan tanta virgen?

Pues de los cajones de sus madres y abuelas, de los regalos de primera comunión (las que la hicieron) y ahora también de los centros comerciales que venden rosarios como si fueran Sonny Angels.

No hace falta ser católica para colgarse una virgen pero sí un poco rebelde. Seguir leyendo

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Referencias