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InternacionalLA NACIONGonzalo Sarasqueta

La trinchera infinita

La trinchera infinita

En resumen

Manuel Cortés Quero fue un fugaz alcalde socialista de Mijas, un pueblo andaluz: ocupó el cargo solo unos meses, entre marzo y noviembre de 1936. Tras la Guerra Civil, que pasó en zona republicana, volvió en 1939 a su municipio. Tenía miedo porque los franquistas solían fusilar a las autoridades del bando democrático.

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Internacional

Manuel Cortés Quero fue un fugaz alcalde socialista de Mijas, un pueblo andaluz: ocupó el cargo solo unos meses, entre marzo y noviembre de 1936. Tras la Guerra Civil, que pasó en zona republicana, volvió en 1939 a su municipio.

Tenía miedo porque los franquistas solían fusilar a las autoridades del bando democrático. Por eso se escondió en un agujero artesanal que hizo junto a su mujer en la casa de toda la vida.

Allí permaneció hasta el 28 de marzo de 1969, cuando escuchó por la radio el decreto-ley 10/1969, que declaraba prescriptos todos los delitos cometidos antes del 1° de abril de 1939 (sí, ser un alcalde ungido por el voto popular era un crimen grave).

Treinta años encerrado, sin ver el sol ni la paciencia del Mediterráneo.

La impresionante historia del “topo de Mijas” -como lo llamaban en el ocaso de la dictadura de Francisco Franco- inspiró la película La trinchera infinita , dirigida por los vascos Arregi, Garaño y Goenaga y protagonizada por el certero Antonio de la Torre.

La trama rima con Goodbye, Lenin!, aunque con una diferencia clave. En la película alemana, la madre, una socialista de acero y admiradora de Erich Honecker, despierta de un coma profundo.

Para proteg

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Referencias

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