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FútbolLA NACIONClaudio Mauri

La selección consiguió lo más difícil: el afecto y el reconocimiento de la gente ya sin ser campeón

La selección consiguió lo más difícil: el afecto y el reconocimiento de la gente ya sin ser campeón

En resumen

La Argentina cede la corona de campeón del mundo sin haber interpretado en la final el libreto futbolístico que conoce y desplegó más de una vez, pero sin guardarse lo que entregó a raudales en todo el torneo: corazón, entrega, orgullo, compromiso. Hidalga también en la hora triste de la derrota, una circunstancia que

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Fútbol

La Argentina cede la corona de campeón del mundo sin haber interpretado en la final el libreto futbolístico que conoce y desplegó más de una vez, pero sin guardarse lo que entregó a raudales en todo el torneo: corazón, entrega, orgullo, compromiso.

Hidalga también en la hora triste de la derrota, una circunstancia que casi desconocía de tanto que se había acostumbrado a ganar.

Una selección que tiene el mejor ejemplo desde su cabeza, en la conducción, con Lionel Scaloni aportando calma y cordura apenas abierta la herida de la caída, al interponerse en la agresión a los golpes entre Paredes y Gavi.

Saber perder también es de un campeón del mundo. Y la Argentina lo fue hasta el último instante.

Sin la pelota -secuestrada por la cadencia de España para el pase y la asociación- durante casi toda la final, la Argentina igual tuvo una para abrazarse a esa épica que fue una compañera de viaje durante todo el Mundial.

El remate por arriba del travesaño de Giuliano Simeone, cerca del punto del penal, a los 14 minutos del segundo tiempo del suplementario, se llevó el último arresto de un equipo que ya competía hecho jirones.

Por las lesiones de Cuti Romero y Lisandro Martínez, la zaga centra

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Referencias