Volver al feed
InternacionalLA NACIONSergio Sinay

La Naturaleza, nuestro origen olvidado

La Naturaleza, nuestro origen olvidado

En resumen

En el siglo XII Marco Polo, legendario viajero, mercader y miembro del Gran Consejo de la República de Venecia, describió a Lin’an, en China, como la “Ciudad del Cielo, y, sin duda, la más bella del mundo”. Probablemente Lin’an era entonces la ciudad más grande del planeta, con más de un millón y medio de habitantes, y

Fuente primaria
— Leer artículo original
Publicado
Tema
Internacional

En el siglo XII Marco Polo, legendario viajero, mercader y miembro del Gran Consejo de la República de Venecia, describió a Lin’an, en China, como la “Ciudad del Cielo, y, sin duda, la más bella del mundo”.

Probablemente Lin’an era entonces la ciudad más grande del planeta, con más de un millón y medio de habitantes, y se destacaba por su actividad comercial, su arquitectura y la vegetación, los arroyos y las colinas que la rodeaban .

Ocho siglos más tarde, en plena industrialización de China, el paisaje había cambiado.

Lo saturaban fábricas, talleres, edificios altos, ríos contaminados, smog. “La humanidad es parte íntima de la naturaleza, por lo que el desarrollo que socava el mundo vivo en última instancia se socava a sí mismo” Pero llegó el siglo XXI y nuevamente hay novedades en el escenario.

Yadvinder Malhi, profesor de ciencias del ecosistema en la Universidad de Oxford, y un reputado ecólogo en el orden internacional, lo describe así: “Hangzhou (distrito al que pertenece Lin’an) y muchas otras ciudades y paisajes de China se están volviendo más verdes.

Las laderas áridas se han reforestado para reducir la erosión del suelo y el riesgo de inundaciones. Los vehículos eléctric

Este resumen proviene de LA NACION. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias