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GeneralLA NACIONMauro Apicella

La historia de un perdón que inmortalizó Carlos Gardel y que otro famoso tanguero cantó poco antes de su trágica muerte

La historia de un perdón que inmortalizó Carlos Gardel y que otro famoso tanguero cantó poco antes de su trágica muerte

En resumen

La producción gardeliana de tangos se concentra especialmente en los últimos años de El Zorzal Criollo. Durante el último lustro surgieron esas grandes piezas que Carlos Gardel escribió con Alfredo Le Pera y terminaron siendo inmortales. En los años previos iba eligiendo canciones de un acervo inicialmente criollo (en

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La producción gardeliana de tangos se concentra especialmente en los últimos años de El Zorzal Criollo. Durante el último lustro surgieron esas grandes piezas que Carlos Gardel escribió con Alfredo Le Pera y terminaron siendo inmortales.

En los años previos iba eligiendo canciones de un acervo inicialmente criollo (en un sentido amplio, de ahí su mote de cantor nacional) y luego tanguero.

Fue así que aparecieron títulos como “Mi noche triste” , que allá por 1917 se hizo enorme en la voz de Gardel. El tango en cuestión nació como un instrumental escrito por Samuel Castriota.

Pascual Contursi le puso letra y se la mostró a Gardel, que la adoptó a su repertorio. Para 1925, uno de sus guitarristas, José María Aguilar, le hizo conocer “Leguisamo solo” y Gardel lo grabó inmediatamente, cuando estaba de gira en Barcelona.

La pasión del cantor por el turf y su amistad con Irineo Leguisamo (el jockey al que hace referencia el tango) fueron clave para que lo sumara en sus actuaciones y grabaciones.

En 1927, Rafael Tuegols y Armando Tagini escribieron “La gayola” , y a pesar de que Gardel ya era famoso (y prácticamente un dandy de la época), no podía resistirse al tango reo y al lunfardismo.

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Referencias