Volver al feed
InternacionalEL PAÍS: el periódico globalNatalia Junquera Añón

La guerra entró por la ventana y se quedó 40 años: recuerdos del niño al que perseguían las bombas

La guerra entró por la ventana y se quedó 40 años: recuerdos del niño al que perseguían las bombas

En resumen

“Yo tenía 10 años”, relata Nicolás Sánchez-Albornoz , “y estaba enfermo, en la cama. Vivíamos en la calle Ferraz, justo en la esquina de la plaza de España, y una parte daba al Cuartel de la Montaña. Cuando lo asaltaron, las barridas de las ametralladoras llegaron a las habitaciones de mis hermanas, que, afortunadament

Fuente primaria
Leer artículo original
Publicado
Tema
Internacional

“Yo tenía 10 años”, relata Nicolás Sánchez-Albornoz , “y estaba enfermo, en la cama. Vivíamos en la calle Ferraz, justo en la esquina de la plaza de España, y una parte daba al Cuartel de la Montaña.

Cuando lo asaltaron, las barridas de las ametralladoras llegaron a las habitaciones de mis hermanas, que, afortunadamente, no estaban. Mi abuela Teresa me cubrió con su cuerpo...”.

La guerra entró por la ventana y se quedó casi 40 años.

Todos los que habían vivido en esa casa tuvieron que abandonarla y, a partir de ese momento, 18 de julio de 1936, aquella familia, como otras decenas de miles en España, empezó a dispersarse por distintos países para evitar que mataran a uno, que metieran a otro en la cárcel, que pudieran volver a juntarse.

Muchas no lo consiguieron.

En el 90 aniversario del inicio de la Guerra Civil , EL PAÍS visita en su refugio de Ávila a aquel niño de la calle Ferraz que ahora tiene 100 años y puede contar, en primera persona, todo lo que arrasó un golpe de Estado disfrazado de cruzada religiosa cuyas consecuencias perduran hasta hoy en forma de fosas comunes aún sin abrir y en discursos revisionistas y negacionistas que se pronuncian incluso en la sede de la sobera

Este resumen proviene de EL PAÍS: el periódico global. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias