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PolíticaLA NACIONPablo Sirvén

La grosería como política de Estado

La grosería como política de Estado

En resumen

En la misma semana en la que Javier Milei se deslenguó contra autoridades de dos poderes del Estado brasileño firmó el impracticable DNU que lo incriminaría a él si estuviera en vigencia en otras naciones ya que persigue expulsar, o no dejar entrar al país, a aquellos que emitan mensajes de odio contra la República Arg

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Política

En la misma semana en la que Javier Milei se deslenguó contra autoridades de dos poderes del Estado brasileño firmó el impracticable DNU que lo incriminaría a él si estuviera en vigencia en otras naciones ya que persigue expulsar, o no dejar entrar al país, a aquellos que emitan mensajes de odio contra la República Argentina, sus símbolos patrios y sus ciudadanos. “No odiamos lo suficiente a los periodistas” no se cansa de repetir quien ahora quiere perseguir a otros odiadores.

Palabras rescatadas de un viejo monólogo de Enrique Pinti , que resonaron en el Teatro Colón durante la ceremonia de los premios de teatro que llevan su nombre, acudieron involuntariamente en favor de estos días de furia verbal del presidente de la Nación. “Hay gente –recitó el comediante Martín Rechimuzzi al recrear a Pinti– que todavía se escandaliza por el lenguaje.

Hay que ser pelotudo.

Con todas las cosas que uno tiene para escandalizarse.” A buena parte de la colonia artística que estaba en la sala, cuya postura mayoritaria es de fervorosa oposición al actual gobierno, les debe haber resonado incómodo e inoportuno traer al presente aquellas palabras.

Es que fueron pronunciadas pocas horas después de qu

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Referencias