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La empresa familiar de pastas en zona norte que no para de crecer

La empresa familiar de pastas en zona norte que no para de crecer

En resumen

En la Argentina, las pastas son sinónimo de familia reunida un domingo al mediodía. En la familia Gelay también comen pastas los domingos, pero por la noche, porque para ellos ese es el día de mayor trabajo en las nueve sucursales que tienen repartidas por la zona norte de Buenos Aires. Quien comenzó este pequeño imper

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Finanzas

En la Argentina, las pastas son sinónimo de familia reunida un domingo al mediodía.

En la familia Gelay también comen pastas los domingos, pero por la noche, porque para ellos ese es el día de mayor trabajo en las nueve sucursales que tienen repartidas por la zona norte de Buenos Aires.

Quien comenzó este pequeño imperio de harina y sal fue Carlos Gelay . En 1968, con apenas 16 años y mientras todavía trabajaba en el hotel familiar de la costa atlántica, decidió viajar a Nueva York para trabajar y capacitarse en gastronomía .

Empezó como lavacopas y terminó como gerente de un restaurante italiano en Nueva Jersey. Cuando volvió al país, su padre, que era gerente del Jockey Club de San Isidro , le comentó que se vendía un local en Acassuso y Carlos.

Con los u$s 20.000 que había ahorrado durante su estadía en Estados Unidos, abrió su primera fábrica de pastas en la calle Manzone, frente a la estación de tren . Corría el año 1972 y la bautizó ¡Qué Ravioles! .

Junto con su mujer y mano derecha, Graciela, tuvieron dos hijos: Federico y Lourdes . Lourdes se dedicó a la psicología, pero Federico se incorporó en 1995 al emprendimiento familiar.

Para entonces, Carlos tenía ganas de vender el

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Referencias