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Juan Szafrán, el periodista de los desafíos: la vez que Vilas lo emocionó y la batalla por la vida en la que está “set iguales”

Juan Szafrán, el periodista de los desafíos: la vez que Vilas lo emocionó y la batalla por la vida en la que está “set iguales”

En resumen

Nunca hubo ego en su forma de ser. Menos todavía en su manera de entender el trabajo. Le tocó, eligió ser periodista y un día conectó con el tenis, que le abrió las puertas del mundo y lo marcó para siempre. Para Juan Szafrán, “El Turco”, cada viaje se transformó en un nutriente para su inquietud y curiosidad de conoce

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Fútbol

Nunca hubo ego en su forma de ser. Menos todavía en su manera de entender el trabajo.

Le tocó, eligió ser periodista y un día conectó con el tenis, que le abrió las puertas del mundo y lo marcó para siempre. Para Juan Szafrán, “El Turco”, cada viaje se transformó en un nutriente para su inquietud y curiosidad de conocer.

Esquinas, barrios, pero sobre todo, las culturas. Transitó por diarios, agencias, radio y TV.

Se hizo un nombre, pero nada lo cambió. Disfrutaba de poder comprarse una pilcha nueva (“de chico no podía”), de conocer museos y de escuchar idiomas.

Encontró en Marcela a su compañera de vida y juntos vieron crecer a Lucas , hoy con 31 y futbolista de profesión, aunque pudo ser tenista.

Estaba realizado “Il Signore” (otro de sus apodos) en muchos aspectos, consolidado como comentarista de tenis en ESPN, y sería sin dudas motivo de orgullo de papá Tomás, ucraniano, y de mamá Tudina Pannone, romana, que se conocieron durante la Segunda Guerra Mundial y recalaron en la Argentina tiempo después.

Pero algo le daba vueltas por la cabeza, a pesar de los consejos en contrario que recibía: vincularse con la gastronomía. Un día resolvieron con Marcela patear el tablero, con fuerza

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Referencias