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CulturaLA NACIONDiana Fernández Irusta

Extranjería

Extranjería

En resumen

Todas las ciudades se parecen. Y, a la vez, cada ciudad tiene su modo de desmarcarse del resto. Aquí, alguien registró un instante en la vida de Bogotá, Colombia. Vemos el paso lento de un guardia de seguridad que podría estar yendo hacia su trabajo o regresando a casa. Hasta allí, las certezas. Hay un grafiti, en simp

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Cultura

Todas las ciudades se parecen. Y, a la vez, cada ciudad tiene su modo de desmarcarse del resto.

Aquí, alguien registró un instante en la vida de Bogotá, Colombia. Vemos el paso lento de un guardia de seguridad que podría estar yendo hacia su trabajo o regresando a casa.

Hasta allí, las certezas. Hay un grafiti, en simpático contrapunto con el hombre uniformado, cuyo sentido es difícil de atrapar.

Y hay lo que podría ser un local comercial, que parece estar cerrado y sobre cuyo portón y ventanas penden zapatos y botas de todo color y tamaño. No se trata de una zapatería que, a la usanza medieval, notifique su actividad mediante un objeto alusivo.

El lugar, pareciera, es una cafetería que, por alguna razón, eligió como lema “dejando huellas” y como expresión bastante literal la decoración con calzados. Lo singular de esta imagen es la opacidad que esconde en su sencillez.

No podemos mirarla más que con ojos extranjeros.

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Referencias