Volver al feed
CulturaLA NACIONGustavo Grazioli

El curioso oficio que comenzó de casualidad y que cambió el ánimo de la televisión

El curioso oficio que comenzó de casualidad y que cambió el ánimo de la televisión

En resumen

“La televisión me ayudó en todo”, dice Cristian “Lombriz” Cires , sentado en el estudio de radio y streaming al que bautizó Emisora Pirata, espacio que armó solo en el Club Premier, en la zona de Parque Centenario, impulsado por la pasión de cumplir un sueño. Su imagen está asociada a la risa, pero no por contar chiste

Fuente primaria
— Leer artículo original
Publicado
Tema
Cultura

“La televisión me ayudó en todo”, dice Cristian “Lombriz” Cires , sentado en el estudio de radio y streaming al que bautizó Emisora Pirata, espacio que armó solo en el Club Premier, en la zona de Parque Centenario, impulsado por la pasión de cumplir un sueño.

Su imagen está asociada a la risa, pero no por contar chistes, sino porque su vocación es reírse en la tele, un oficio al que llegó por azar cuando empezó a estudiar teatro.

Para recapitular sus inicios, sonríe y recuerda que todo comenzó en su primera clase, cuando los profesores pensaron que era hermano de Fabián Vena -a principios de los 90, época de La Banda del Golden Rocket – por sus pelos largos y sus rasgos faciales.

Si bien la confusión fue aclarada –“No, nada que ver”-, como también hizo una vez en la fila de un supermercado del barrio San Juan, en Morón, donde pasó su infancia, el parecido le sirvió para que lo convocaran a inscribirse como doble del actor en el Sindicato de Trabajadores del Espectáculo Público. “Sí, sí, es muy parecido”, recuerda que le dijo una persona que se sorprendió por las similitudes y no dudó en anotarlo. “Háganle la ficha”.

Quedaron en llamarlo, pero pasaron los días, las semanas, y el tel

Este resumen proviene de LA NACION. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias