Volver al feed
CulturaLA NACIONValeria Agis

Botiquín artístico para días grises

Botiquín artístico para días grises

En resumen

En un tema de Kamikaze, de 1982, Luis Alberto Spinetta canta —permítase el verbo en presente; los artistas son eternos— que “la lluvia borra la maldad y lava todas las heridas de tu alma”. La canción se llama “Quedándote o yéndote”, y como el Flaco es el Flaco, siempre quise creer que eso era cierto. Así, por décadas,

Fuente primaria
Leer artículo original
Publicado
Tema
Cultura

En un tema de Kamikaze, de 1982, Luis Alberto Spinetta canta —permítase el verbo en presente; los artistas son eternos— que “la lluvia borra la maldad y lava todas las heridas de tu alma”.

La canción se llama “Quedándote o yéndote”, y como el Flaco es el Flaco, siempre quise creer que eso era cierto.

Así, por décadas, no hubo vez alguna en que me tomara un momento detrás de un vidrio para ver el agua caer en que no pensara en ese adagio, con la convicción profunda de que toda tormenta sería, inexorablemente, el preludio de cielos propicios.

Pero debo admitir que, en el último tiempo, a raíz de unas cuantas tempestades familiares, me cuesta sostener el maravilloso proverbio spinetteano .

En su lugar escucho ahora en mi cabeza otras máximas artístico-climatológicas menos ilusionadas, más cercanas al “Llueve sobre mojado”, de la dupla Joaquín Sabina-Fito Páez (“todos los sábados son martes y 13”), o al ahogo de aquella “A mí la lluvia no me inspira”, de Antonio Birabent , que lejos del romanticismo describe por lo llano eso de sentirse “mojado, aburrido y amargado” cuando el agua (léase: el destino) se ensaña con uno.

Sin embargo, como todos los generación X crecimos con aquello de “r

Este resumen proviene de LA NACION. Lee el artículo completo en la fuente original.

Referencias