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FútbolLA NACIONClaudio Cerviño

A 50 años de un momento escalofriante en la F1: el día que Niki Lauda se transformó en una antorcha humana

A 50 años de un momento escalofriante en la F1: el día que Niki Lauda se transformó en una antorcha humana

En resumen

El circuito de Nürburgring siempre tuvo algo de leyenda y algo de tragedia. Veintidós kilómetros de asfalto serpenteando entre bosques, niebla y montañas alemanas. El escocés Jackie Stewart , tricampeón mundial, lo había bautizado “El Infierno Verde”. Los pilotos lo respetaban. Algunos lo temían. El austríaco Niki Laud

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Fútbol

El circuito de Nürburgring siempre tuvo algo de leyenda y algo de tragedia. Veintidós kilómetros de asfalto serpenteando entre bosques, niebla y montañas alemanas.

El escocés Jackie Stewart , tricampeón mundial, lo había bautizado “El Infierno Verde”. Los pilotos lo respetaban.

Algunos lo temían. El austríaco Niki Lauda , quizás el más cerebral de todos, lo consideraba una locura.

Y fue allí, el 1° de agosto de 1976, donde el tricampeón del mundo se convirtió en una antorcha humana ante los ojos del automovilismo.

El lugar donde perdió parte de su rostro, casi pierde la vida y terminó construyendo una de las historias de supervivencia más extraordinarias de la historia del deporte. En ese entonces, tenía 27 años.

Antes del accidente, Lauda ya era una rareza. Andreas Nicholas Lauda había nacido en 1949 en una acomodada familia de banqueros de Viena.

Los Lauda imaginaban para él una carrera empresarial, no una vida arriesgando el cuerpo en circuitos europeos. Cuando anunció que quería correr, la familia le cerró la billetera y prácticamente le dio la espalda.

La respuesta de Niki fue muy propia de él. Pidió préstamos bancarios usando su apellido como garantía, se endeudó hasta el cue

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